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El empleo cae en 53.114 personas en noviembre, el peor dato desde 2013

Diario- Manuel V. Gómez 02/12/2019
El paro registrado aumentó en 25.525 desempleados y deja la cifra total en 3,2 millones
 

El mercado laboral volvió a destruir empleo en noviembre. Después de crear, incluso más de lo previsto en octubre, el mes pasado volvió a retroceder. Se saldó con 53.114 afiliados menos a la Seguridad Social, lo que dejó la cifra total en 19,38 millones. Esta vez el paro, que subió, sí estuvo en consonancia con la evolución del empleo. El mes pasado se registraron 20.515 parados más en las oficinas públicas, según el Ministerio de Trabajo. Detrás de estas malas cifras está la hostelería, que en noviembre sufrió una caída de casi 110.000 afiliados y superó con creces las ganancias de la educación y el comercio.

Noviembre no suele ser un buen mes para el empleo. No siempre es malo, pero sí la mayoría de años. Esto se ha repetido en 2019, aunque los números de este año son peores que los de los ejercicios inmediatamente precedentes. Hay que remontarse hasta 2013 para dar con un noviembre peor.

Las cifras divulgadas este martes por el Ministerio de Trabajo rebajan algo el optimismo que se había levantado en octubre, cuando la afiliación a la Seguridad Social mejoró bastante las previsiones y arrojó el segundo mejor dato de la serie estadística. Noviembre, en cambio, decepcionó a algún pronóstico, como el de Funcas. El servicio de estudios y previsiones económicas de las antiguas cajas esperaba una reducción en la afiliación de 31.439 personas. BBVA Research se acercó más al dato final: sus cálculos vaticinaban una caída de 51.000 cotizantes.

Excepto el caso de octubre, la caída de afiliación mantiene la tónica vista en los últimos meses con cifras peores que las de los ejercicios anteriores. Sin embargo, la lectura de fondo sigue siendo positiva. En los últimos 12 meses, el aumento de cotizantes con empleo es de 431.254 personas y deja la cifra total en 19,38 millones, un 2,28% más. Ese último porcentaje es el que muestra, por un lado, que la desaceleración continúa y, por otro, que lo hace muy lentamente.

En el retroceso laboral del mes pasado ha jugado un papel decisivo la hostelería. Solo en el régimen general bajó la afilación en esta rama de actividad en 105.048 empleados, que no pudieron compensar los incrementos de la educación, en 26.723 ocupados, y el comercio, en 15.222. La subida de las plantillas en las empresas dedicadas a este sector está relacionada con la cercanía de la campaña navideña, que en los últimos años comienza antes con la introducción de fechas marcadas para el consumo en los últimos compases del mes como el Black Friday y el Ciber Monday.

Para los economistas de Funcas, la sorpresa negativa ha estado en la marcha de la agricultura que "sufrió una fuerte caída de la afiliación" y en la construccción que "frenó bruscamente su crecimiento". A BBVA Research también le decepcionó la marcha de este último sector, ya que esperaban 3.700 trabajadores más en él.

Si se observa el dato de forma desestacionalizada, es decir, eliminando de los datos los efectos que provocan en el calendario elementos como las temporadas altas turísticas, las campañas agrícolas o los inicios del curso escolar, la Seguridad Social ganó 30.610 afiliados en noviembre. El paro registrado, en cambio, no se dio la vuelta y continuó creciendo: 4.113 personas más. "Corregida la estacionalidad, se observan señales de estabilidad en el mercado laboral", afirman los economistas del servicio de estudios de BBVA.

Un aspecto que está evitando que la desaceleración sea mayor en el mercado laboral es el incremento de las plantillas en el sector público. En noviembre, las tres ramas más vinculadas al empleo en la Administración (Defensa y Administración Pública, Sanidad y Educación) ganaron afiliados. Lo mismo se aprecia en las cifras de la Seguridad Social sobre el conjunto de trabajadores en el sector, aunque este caso los números se corresponden con octubre, ya que estos datos se divulgan con un mes de decalaje.

Un elemento llamativo de los datos de noviembre es que parece que las grandes cifras de contratación mes tras mes han tocado techo. En los primeros 11 meses del año se han firmado 20,7 millones de contratos, apenas un 0,92% más que en el mismo periodo del año anterior. Esto, aparentemente, puede interpretarse como un signo de enfriamiento en la actividad económica. Lo que sucede es que en un mercado laboral como el español, en el que se firman una media de casi dos millones de contratos de trabajo al mes, ese indicador es más un síntoma de inestabilidad laboral.

Ese porcentaje de crecimiento es el más bajo de este año y está vinculado a la caída de noviembre respecto al mismo mes del año anterior. La reducción ha llegado por el lado de los contratos indefinidos. No obstante, hay que tener en cuenta que menos contratos indefinidos no es sinónimo de menos empleo fijo. De hecho, el mes pasado la tasa de temporalidad entre los asalariados que cotizan en el régimen general bajó al 29,5%, medio punto menos que en el mismo mes del año anterior y uno menos que en 2017.