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Nadal se las sabe todas

Diario- Alejandro Ciriza 10/01/2020
La picardía del número uno con la revisión del vídeo impulsa la reacción en el dobles, después de que cediera ante Goffin y Bélgica exigiera hasta el final (2-1). Australia, escollo en las semifinales (8.30)
 

Tuvo España el agua al cuello, estando contra las cuerdas ante una rival que a priori –solo a priori, porque después los hechos desmintieron a las intuiciones…– no debería haber representado un gran escollo. Sin embargo, a Bélgica no le pesó el cartel ni tampoco se arrugó, y planteó un cruce lleno de trampas pese a que el día arrancase en positivo. Roberto Bautista solventó una vez más la apertura (6-1 y 6-4 a Kimmer Koppejans, en 1h 30m), pero en el segundo individual Rafael Nadal cedió contra David Goffin (6-4 y 7-6 (3), tras 2h 23m) y luego se alcanzó una situación límite en el dobles, que el número uno y Pablo Carreño lograron finalmente reencauzar: 6-7(7), 7-5 y 10-7 a Sander Vliegen y Joran Gille.

En consecuencia, España disputará este sábado (8.30, Teledeporte) las semifinales de la ATP Cup contra la anfitriona Australia, que también sufrió para lograr el pase ante Gran Bretaña (2-1), aunque llegará con un margen de descanso mucho más generoso. Mientras tanto, la Serbia de Novak Djokovic se impuso con autoridad a Canadá (3-0) y se batirá con Rusia (1.00, Tdp) por el segundo billete para la final de este torneo naciente que abre por primera vez la temporada.

Salió España de un lío importante, gracias a una reacción en la que intervino decisivamente la tecnología. Fue un triunfo de VAR. A remolque frente a una pareja mucho más rodada, sin alardes pero mucho más engrasada, Nadal y Carreño voltearon una situación prácticamente terminal, después de haber cedido el primer set en el tie break y de estar acorralados en el segundo. Con 5-5, dos excelentes golpes del asturiano, un aguijonazo del balear y el olfato de este último dieron la vuelta al calcetín. Los rivales habían salvado las dos primeras bolas de break y celebraban la tercera, pero no contaban con la picardía de Nadal.

El mallorquín estuvo menos inspirado de lo habitual, pero sus reflejos valieron oro. Atendiendo a una de las novedades que ofrece el torneo, solicitó al juez de silla que revisasen el último remate de Vliegen y el vídeo reveló que el belga había invadido con su raqueta el otro lado de la pista antes de golpear la pelota, de modo que el punto se invalidó, decantó el break a favor de España y la escena cambió por completo. El origen de la remontada. Iguales a un set. Reforzados anímicamente, Nadal y Carreño desplegaron las alas en la muerte súbita del duelo –decidido al super tie break; es decir, una resolución a 10 puntos tras el empate a sets– y el equipo capitaneado por Francis Roig atrapó las semifinales.

Vliegen, que había sostenido a Bélgica y compensado la fragilidad de su compañero tanto al resto como en los intercambios, cometió una doble falta y ahí llegó la rendición. No obstante, España las pasó canutas. A la complicación del traslado de Perth a Sídney (tres horas de diferencia horaria) se unió un contexto menos favorable, bastante asfixiante por la humedad, según desprendían los jugadores. Bélgica, sin necesidad alguna de aclimatación ni transición, ya que había disputado la fase de grupos en el mismo escenario, replicó el triunfo de Bautista por medio de Goffin y se enchufó a la serie para alargarla hasta la agonía.

Primera derrota individual desde 2004

"Ha sido muy duro", admitía Nadal. "Ha sido complicado por la adaptación y las condiciones. Ellos llevaban aquí diez días…", subrayó el mallorquín, que en el turno anterior había perdido por primera vez en este torneo y, ojo al dato, por primera vez en un partido individual con España desde que cayera ante el checo Jiri Novak el 6 de febrero de 2004, la fecha de su debut en la Copa Davis; entre medias figuran otras dos caídas, pero ambas en marco olímpico: contra Juan Martín del Potro y Kei Nishikori en los Juegos de 2016.

Queda por ver, pues, cómo será la respuesta física del ganador de 19 grandes ante el desafío de Australia. "Tendremos que ofrecer nuestro mejor nivel. Ya hemos superado el cambio de sede y estamos encantados", concedía Roig cuando el reloj ya señalaba la una y media de la madrugada en Sídney, donde Goffin truncó la buena dinámica de Nadal. El líder actual de la ATP no perdía desde el pasado 11 de noviembre, en el Masters contra Zverev, y enlazaba 16 triunfos. Pero, de repente, apareció el diablillo belga y le batió abordándole de frente, sin miedos. Sin embargo, Nadal se sacó luego un conejo de la chistera y demostró porqué es el más listo de la clase.

Ahora bien, el balear no estuvo cómodo en ningún momento y compitió casi todo el rato cuesta arriba. Sudaba a chorros y Goffin arremetió una y otra vez como un rayo contra él. Débil con el primer saque y también con el drive, estuvo impreciso (4 dobles faltas) y pese a agarrarse con uñas y dientes al marcador, con un intercambio de breaks en la segunda manga –de entrada por parte del belga y para 4-4 el suyo–, cedió cuando apuntaba al enésimo renacimiento.

Bautista, una garantía: cuatro de cuatro

Antes costó más de lo que se preveía, pero Bautista no falló en la apertura del cruce. Eso sí, tuvo que masticar el duelo porque Coppejans cedió con relativa facilidad en el primer parcial, pero guerreó con todo en el segundo. Comenzó con sorpresa el día, porque el capitán-jugador belga, Steve Darcis, decidió no saltar a la pista y apostó de entrada por el 158 del ranking. Y no lo hizo nada mal Coppejans, que al principio no resistió al tenis triturador de Bautista, garantía de éxito en este torneo que abre la temporada. Impuso su cadencia primero, pero luego se topó con un rival que se desenvuelve bien en el peloteo, de buen revés y que a la que cogió ritmo ofreció respuesta.

Sin embargo, el español, de 31 años, no quiso alargar el debate y en el segundo parcial contragolpeó con dos roturas para decantar el pulso. De esta forma, Bautista suma cuatro triunfos en otras tantas apariciones esta semana, aunque el perfil bajo de sus contrincantes –Alekxandr Metreveli (678), Franco Roncadelli (sin ranking) y Go Soeda (119) con anterioridad– ha hecho que sume solo 85 puntos a su casillero particular.

Previamente, Serbia amarró la primera plaza en las semifinales con un triunfo redondo ante Canadá, finalista de la Davis en la Caja Mágica. Primero embistió Dusan Lajovic, que se deshizo sin excesivas complicaciones de Felix Augger-Aliassime (6-4 y 6-1), y luego apuntilló Novak Djokovic, bastante más exigido por Denis Shapovalov (4-6, 6-1 y 7-6(4). El número dos del mundo se reservó en el turno de dobles, rematado por el dúo Viktor Troicki-Nikola Cacic (6-3 y 6-2 a Peter Polansky-Adil Shamasdin).