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Merlin condiciona el asalto a la Operación Chamartín a las exigencias de la Comunidad de Madrid

Diario- Íñigo de Barrón 13/01/2020
La promotora ficha como director de estrategia a Miguel Hernández, urbanista que diseñó todo el proyecto y se fue el año pasado
 

La inmobiliaria Merlin mantiene su interés por controlar la Operación Chamartín, conocida ahora como Madrid Nuevo Norte, pero no dará el paso hasta conocer las condiciones que imponga la Comunidad de Madrid, informe que se ha retrasado hasta marzo. Sin embargo, los socios de la empresa (BBVA, Merlin y San José) han empujado el proyecto con el fichaje de Miguel Hernández como director de estrategia. Hernández es el arquitecto urbanista que diseñó todo el proyecto y se marchó por divergencias con el anterior presidente, Antonio Béjar.

En los últimos meses de 2019 se multiplicaron las noticias sobre Distrito Castellana Norte (DCN), la promotora de la Operación Chamartín. Todo se aceleró con la entrada del nuevo socio clave, Merlin Properties, que adquirió el 14,46% del capital a la constructora San José en octubre pasado. Parecía que el acuerdo definitivo entre el BBVA (que posee el 76% de las acciones) y la socimi cotizada era cuestión de semanas y que Merlin se haría con el 51% del capital antes de fin de año. El banco está interesado en salir del negocio inmobiliario cuanto antes porque le consume buena parte de su capital.

Sin embargo, todo se paralizó al final del ejercicio y quedó pendiente de la autorización de la Comunidad de Madrid que no llegó en diciembre tal y como estaba previsto. De hecho, en septiembre, la nueva presidenta de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, dijo que esperaba que Madrid Nuevo Norte, como ahora se denomina el proyecto, viera la luz a final de año. Ayuso hizo esta declaración tras mantener una reunión institucional con el alcalde de Madrid, José Luis Martínez-Almeida, que ya había aprobado el proyecto en julio pasado.

Sin embargo, poco después, la Comunidad decidió crear un grupo de trabajo específico para analizar el asunto "con todas las garantías", ya que "los inversores nacionales e internacionales, así como los madrileños necesitan certeza y seguridad jurídica", dijeron. Fuentes del mercado temen que el gobierno regional quiera revisar la asunción de costes por parte de las diferentes administraciones. El hecho es que, según fuentes del mercado, Merlin esperará a conocer la letra pequeña para dar este salto que le transformará como empresa, ya que esta operación requiere una inversión de unos 6.000 millones.

Fichaje del urbanista Hernández

Mientras se aclara el panorama Merlin no quiere que Castellana Norte esté paralizada. Por eso ha promovido un fichaje sonado: Miguel Hernández, el arquitecto urbanista que diseñó y negoció con las Administraciones el proyecto actual. Este profesional trabajó en DCN entre 2015 y 2019 y abandonó la firma, según fuentes del consejo, "por diferencias irreconciliables" con Antonio Béjar, el que fuera presidente de la firma hasta el 26 de julio pasado. En esa fecha, Béjar declaró como imputado en relación con el caso Villarejo y decidió colaborar con la justicia con testimonios contrarios a los manifestados por el BBVA.

Hernández, según estas fuentes, tendrá el cargo de director de estrategia. Tanto el BBVA como la constructora San José apoyaron la vuelta de Hernández a DCN ya que está considerado como un profesional de prestigio entre los técnicos de las diferentes Administraciones y, además, sin significación política.

La dirección estratégica es un puesto clave en DCN ya que será responsable de mantener las negociaciones con todos los interesados, incluidos Adif, propietaria de la Estación de Chamartín, que se transformará de manera radical para convertirse en un enlace con todo el norte de España.

Hernández también deberá impulsar a la compañía ahora que se encuentra en un momento de punto muerto tras los cambios vividos en los últimos meses. DCN cuenta con un presidente no ejecutivo, que es Álvaro Aresti, un hombre del BBVA, que sustituyó a Béjar. Aresti no procede del sector inmobiliario ya que ha desarrollado su carrera en la banca mayorista.

Hernández ha sido director general y accionista de la consultora inmobiliaria Aguirre Newman entre 1997 y 2005. Posteriormente fue consejero delegado y socio de Proactiva Asset Management entre 2005 y 2013. En esta firma, durante ocho años y medio, se encargó del desarrollo y gestión de activos e inversiones inmobiliarias en España, Reino Unido, Portugal y Brasil por más de 500 millones. Ha desarrollado proyectos, como el de Cais Maua do Brasil en Porto Alegre, la regeneración de Tiexi en Shenyang (China) y otros en Arica (Chile). De hecho, Hernández está considerado un importante urbanista. También ha trabajado en la Administración, ya que fue jefe de la sección de urbanismo en la Junta de Castilla-León, entre 1994 y 1996, así como vocal de la Comisión de Patrimonio en Ávila.