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Las circulares que cambiarán el sistema energético

Diario- Miguel Ángel Noceda 17/01/2020
La CNMC concluye las órdenes que modifican la retribución a las empresas que transportan y distribuyen el gas y la electricidad
 

José María Marín Quemada va a dejar la presidencia de la la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) tras seis años en el cargo con el nuevo sistema energético encauzado, una de las obsesiones de los últimos meses. Hasta la fecha ya se han aprobado 11 de las 14 circulares que regularán durante seis años, y a partir de 2020, el mercado de electricidad y desde 2021 el del gas. Estas circulares recogen las fórmulas de retribución a las empresas que transportan y distribuyen la luz y el gas, así como los peajes que deben pagar los consumidores.

El objetivo inicial del organismo, que asumió las competencias reguladoras que antes ejercía el Gobierno, era aprobarlas antes de que terminase 2019 para su puesta en marcha el pasado 1 de enero. Sin embargo, se han producido retrasos, principalmente en las referentes al gas natural y a los peajes, ya que necesitan que el Ejecutivo decidiese los cargos (precio político que se impone para financiar los costes ajenos a las actividades reguladas, como los incentivos a las renovables, la insularidad o la amortización de la deuda eléctrica) y un Gabinete en funciones no podía hacerlo. Por eso, el Ministerio para la Transición Ecológica ha prorrogado la actual normativa hasta que estén los peajes listos.

Las circulares tratan de hacer más transparente la forma en que se fija el precio de la energía, además de reducirlo, lo que repercute en la retribución que reciben las empresas que la transportan y distribuyen. Según la CNMC, el nuevo modelo pretende mejorar la eficiencia energética y la integración de las renovables, "priorizando la actualización de la red existente; contemplando nuevas inversiones y posibilitando el alargamiento de vida útil de las instalaciones, lo que supone un ahorro para el consumidor y para el sistema en su conjunto".

Impacto en la tarifa

Los ajustes también repercutirán en la tarifa, aunque los ahorros se destinarán antes a saldar la deuda (18.000 millones en el sistema eléctrico y 1.000 en el gas), según fuentes del sector. Sí se reflejarán en la factura los recortes en los peajes. Se estima en un 3% en el consumo doméstico y en un 6% en el industrial.

La circular que hace de clave de bóveda es la que establece la metodología de cálculo de la tasa de retribución financiera:a partir de ella se calcula el resto. Para electricidad, la tasa es del 5,58%, mientras para el transporte de gas y regasificación es del 5,44% y para distribución de gas, del 5,83%. Esta circular supone un cambio trascendental porque utiliza una fórmula de coste medio ponderado de capital, que es la que usan los reguladores europeos y la que mejor refleja la realidad de los mercados. Es decir, el coste de la deuda y la rentabilidad exigida por los accionistas. Hasta ahora se calculaba con el rendimiento medio de los bonos del Estado a 10 años más un diferencial de 300 puntos básicos decidido por el Gobierno. La retribución que salía era del 7,4%, casi dos puntos más.

Como consecuencia de la reducción de la tasa de retribución financiera, la remuneración del transporte de energía eléctrica, que realiza Red Eléctrica de España (REE, cotizada pero con participación estatal), sufrirá un recorte del 7,3%. En términos acumulados será de 8.643 millones, frente a los 9.315 millones que resultarían de mantenerse el sistema actual. Es decir, 672 millones menos, que hicieron poner el grito en el cielo a la empresa que preside Jordi Sevilla.

Por el contrario, aumenta entre el 23,7% y el 28,6% la retribución como operador del sistema. Esta circular se fija para periodos de tres años. El primero va de 2020 a 2022, y la retribución anual prevista se situará entre 71,8 y 74,6 millones frente a los 58 millones de 2019. Es decir, un aumento de entre 13,8 y 16,6 millones que no compensa el rectorte de la otra circular.

Tampoco han quedado contentas las eléctricas, cuya retribución por distribuir la energía desde la redes de transporte hasta los puntos de consumo supone una disminución acumulada de 1.571 millones (4,68%), pasando de los 33.541 millones que resultarían de mantenerse el sistema a 31.970 millones. En España, esta actividad la hacen 300 empresas, cinco de las cuales pertenecen a los grandes grupos eléctricos (Endesa, Iberdrola, Naturgy, EDP y Viesgo).

Polémica en el gas

Algo similar ocurre con las gasistas. Para el transporte y regasificación, actividad que afecta principalmente a Enagás, se estima que la retribución será de 5.921 millones sobre una demanda similar a la de 2019. El impacto medio anual resultaría en una reducción de 117 millones (11 millones de regasificación y 106 de transporte) sobre el nivel actual. Es decir, 702 millones en el periodo, un 10,6% menos (en transporte cae el 14,1% y en regasificación, el 2,96%). </CS>La polémica se ha centrado, no obstante, en la circular que regula la distribución de gas. La primera propuesta revisaba la retribución base sobre el valor de los activos; pero tras las alegaciones y presiones, sobre todo encabezadas por la empresa Naturgy, la CNMC redujo del 17,8% al 9,6% la reducción de la retribución media, que pasa de 1.420 millones a 1.283 millones.