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España logra la clasificación para sus quintos Juegos Olímpicos

Diario- Faustino Sáez 09/02/2020
La selección de Mondelo, favorecida por el triunfo de China ante Corea, derrota también a Gran Bretaña y sella el billete para Tokio, donde intentará prologar su secuencia de siete medallas consecutivas
 

La selección femenina de baloncesto selló en el preolímpico de Belgrado la clasificación para los quintos Juegos Olímpicos de su historia, después de los de Barcelona 1992 (quinto puesto), Atenas 2004 (sexto puesto), Pekín 2008 (quinto puesto) y Río 2016 (plata). El conjunto de Lucas Mondelo, favorecido por el triunfo previo de China ante Corea, derrotó también a Gran Bretaña (69-79) y logró sin sobresaltos el billete para Tokio, donde intentará prolongar su memorable secuencia de siete medallas consecutivas desde 2013. De la dirección de Laia Palau (8 asistencias) a la efervescencia de María Conde (15 puntos); de la agitación exterior de Marta Xargay y Cristina Oviña a la solidez de la pareja de interiores, Laura Nichols y Laura Gil; de la recuperada Alba Torrens a las ausentes Astou Ndour y Anna Cruz (tan emocionada en la retransmisión televisiva como si estuviera sobre el parqué). Un grupo apasionante en su despliegue y compromiso que se ha ganado a pulso la opción de seguir ampliando su leyenda.

China, tormento del equipo español el sábado en un partido en el que las asiáticas cortocircuitaron inopinadamente la fórmula de Mondelo, se convirtió en aliada tan solo 24 horas después. La tunda del conjunto de Limin Xu sobre Corea del Sur (100-60) convirtió el Gran Bretaña-España que se disputaba a continuación en el Pionir de Belgrado en un mero trámite. Con la tranquilidad de tener garantizada la plaza en Tokio, el planteamiento de la selección mezcló el orgullo competitivo de acabar el preolímpico ganando con la mirada de futuro y el reparto de minutos para ampliar la rotación de cara a futuras citas. Desde el inicio tuvieron carrete jugadoras como Nogaye Lo y María Conde (las más jóvenes de la convocatoria, con 23 años) sin que por ello se resintiera la firmeza de un grupo que interioriza como pocos la reinvención y el propósito de enmienda.

Laia Palau, Cristina Ouviña y Laura Gil se encargaron de liderar una puesta en escena diseñada para desmentir de principio a fin la destemplada mañana vivida ante China. El 0 de 4 en triples en el primer cuarto (1 de 8 al descanso y 3 de 17 al final) fue de los pocos borrones de la estadística española, con unos números que refrendaron la sensación de control absoluto de las operaciones. Como ya ocurriera en el pasado Eurobasket, España se medía al conjunto dirigido por José María Chema Buceta, un histórico de la selección. El técnico y profesor de psicología, de 63 años, aparece en la enciclopedia con 177 partidos dirigidos en el banquillo español, entre 1985 y 1992, justo hasta los Juegos de Barcelona. Justo un año antes de que la apuesta olímpica tomara forma con la primera medalla del baloncesto femenino, en Perugia, con Manolo Coloma a los mandos.

De aquellos tiempos data el despegue de las mujeres del baloncesto en España. Una carrerilla que, con el cambio de siglo, tomó vuelo definitivo con 13 medallas en 18 campeonatos, las siete últimas logradas de forma consecutiva (oro europeo en 2013, plata mundial en 2014, bronce europeo en 2015, plata olímpica en 2016, oro europeo en 2017, bronce mundial en 2018 y oro europeo en 2019). En 1993, bajo el impulso del mítico Dorna Godella bicampeón de Europa, la selección de Blanca Ares, Marina Ferragut, Betty Cebrián, Ana Belén Álvaro, Wonny Geuer y compañía se colgó el oro europeo. La primera conquista. Ocho años después, en el Europeo de Francia de 2001, llegó la segunda, la de los 28 puntos de Nieves Anula, el primero de tres bronces continentales consecutivos que inauguraron la edad de oro. Una epopeya competitiva construida a fuerza de talento y pasión, bajo las capitanías de Amaya Valdemoro, Elisa Aguilar y Laia Palau.

Con 40 años y en su partido 298 como internacional, Palau gestionó, con y sin balón, dentro y fuera de la pista, otro ejercicio de solvencia de un equipo que, con la entrega como ideario innegociable, se ha vuelto casi infalible. En el mismo Belgrado que asistió hace unos meses al cuarto oro de la historia del baloncesto femenino español, llegó la quinta clasificación para los Juegos. El único momento crítico de la tarde llegó en el tercer cuarto. Gran Bretaña armó un parcial de 13-4, agitó el marcador del 32-49 al 45-53, y soñó con el reenganche. Pero cinco puntos consecutivos de María Conde despertaron a España para sentenciar el partido y escapar del preolímpico rumbo al sueño olímpico.