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La UE promete corregir "rápido" las ayudas ilegales a Airbus tras el aviso de la OMC

Diario- Cristina Delgado / Sandro Pozzi 16/05/2018
La Comisión Europea le recuerda a Estados Unidos que ellos tienen pendiente una resolución por ayudas a Boeing
 

Pese a que Estados Unidos celebra su victoria en el pulso que libra contra las ayudas a Airbus desde 2004, Bruselas ha optado por ver el vaso medio lleno. De hecho, prácticamente lleno del todo. Destacó este miércoles que en realidad "el Órgano de Apelación de la OMC rechaza el 94% de las alegaciones de los Estados Unidos en la diferencia relativa al apoyo a Airbus y desestimó todas las alegaciones de los Estados Unidos de que cualquiera de las ayudas de la UE está abiertamente prohibida por las normas de la OMC".

Por ejemplo, el informe de la OMC sí considera perjudicial la existencia de créditos ventajosos y ayudas para el lanzamiento de los programas del A350 XWB y el A380. Pero, en cambio, deja fuera las supuestas subvenciones al A320 y el A330, los modelos más populares de Airbus, algo que habría sido complicado de compensar.

Aun así, Bruselas entonó un ligero mea culpa y prometió corregir la situación, tras un dictamen de la OMC sobre la que ya no caben apelaciones. "La decisión deja a la UE con solo unas pocas obligaciones de cumplimiento pendientes. Ahora la UE tomará medidas rápidas para ajustarse a las normas de la OMC en lo que respecta a estos puntos restantes", prometió la Comisión en un comunicado, sin detallar cómo va a enmendar los errores.

Amenazas de aranceles

La Unión Europea no quiere que por el caso Airbus la sangre llegue al río con Estados Unidos y asegura que van a corregir lo necesario. El problema es que el conflicto por las ayudas arrancó en 2004 y que en 2011 la UE ya se comprometió a quitar las subvenciones irregulares. Y según confirmó la OMC, no fue así del todo. La batalla ha estado plagada de denuncias cruzadas, apelaciones e informes. El objetivo de cambiar de actitud ahora sería sortear represalias por parte de EE UU en forma de aranceles.

La Administración que preside Donald Trump, por su parte, se apunta la conclusión final como una victoria. Robert Lighthizer, representante de Comercio Internacional de EE UU, es contundente en sus amenazas. "Si la Unión Europea no actúa para dejar de quebrantar las reglas y dañar nuestros intereses, tendremos que seguir adelante con medidas contra productos europeos". E insiste: "Ha pasado demasiado tiempo para que acabaran con estos subsidios".

En todo caso, el más agresivo fue Boeing, que nada más conocerse la decisión el martes ya auguró que los aranceles que puede imponer Estados Unidos serían multimillonarios. "Ignorar las reglas y los subsidios ilícitos no se tolera", advirtió Dennis Muilenburg, su consejero delegado.

Un proceso contra EE UU

Ante tanta amenaza, la UE y la propia Airbus optaron por devolver el golpe. La comisaria europea recordó que Airbus no es el único fabricante cuyas ayudas públicas están en cuestión. El propio Boeing es protagonista de un litigio que debe fallarse en 2019. "Esperamos con interés la próxima decisión del Órgano de Apelación sobre el cumplimiento por EE UU de las conclusiones de la OMC sobre el apoyo masivo y persistente del gobierno a Boeing", lanzó Malmström. La UE, recordó, inició un caso paralelo contra el apoyo del Gobierno de los EE UU para los aviones Boeing en 2005. "En ese caso, también estamos en la etapa de los procedimientos de cumplimiento después de que la UE argumentara ante la OMC que EE UU no había hecho ningún esfuerzo para eliminar sus propios subsidios".

Airbus, por su parte, atacó en un comunicado a su rival. "Boeing continúa empeorando su situación en cuanto a subsidios, recibiendo incentivos fiscales abusivos de Washington". Y avisó de que las sanciones que promete Estados Unidos sobre ella serán "mínimas", en comparación con las que la UE podrá exigir contra los subsidios de Boeing.

El dictamen final de Ginebra llega, además, en un momento políticamente muy oportuno. Trump lleva cargando duro contra la OMC desde que se presentó como candidato a las presidenciales y acusa al organismo de ser parte de los problemas que sufre EE UU en el ámbito del comercio. El apoyo de Lighthizer a la decisión, por tanto, entra en contradicción con su intento por torpedearla. "El presidente ha sido claro", insiste, "usará todas las herramientas disponibles para garantizar un comercio libre y justo que beneficie a los trabajadores estadounidenses".