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Urkullu defiende el acercamiento y pide a los partidos que dejen el debate público

Diario- Pedro Gorospe 11/08/2018
Asegura en las redes sociales que no son los presos de ETA los que pagan el castigo añadido del alejamiento sino sus familiares
 

El lehendakari, Iñigo Urkullu, quiere que el debate sobre los presos de ETA salga del enfrentamiento partidista. "Hay que sacar el debate del acercamiento de los reclusos de ETA de la pugna partidaria y demagógica", ha solicitado. Aunque está de vacaciones ha publicado un breve comunicado en las redes sociales en el que asegura que mantener la dispersión está fuera de la legalidad y ha reclamado que "el principio humanitario fundamente la política penitenciaria". Pide a los partidos que rijan en sus posturas sobre este asunto el marco normativo, la legalidad, el principio de humanidad y la consolidación de la convivencia, y a los presos que den pasos. 

Según sostiene, el cumplimiento de las penas junto a sus lugares de residencia va a mejorar la convivencia en Euskadi. El lehendakari recuerda que las condenas que deben de cumplir los presos las establece el juez en la sentencia, pero que ninguna sentencia establece, "como parte del castigo, que el preso deba cumplir su condena lejos de su entorno social o familiar". En su opinión defender la dispersión, el alejamiento es "un castigo añadido y arbitrario que no está contemplado en el marco normativo" y recuerda que el artículo 12.1 de la Ley Orgánica General Penitenciaria "establece exactamente lo contrario".

Según explica la ubicación de las personas presas ha de ser fijada por la Administración penitenciaria procurando, en todo caso "evitar el desarraigo social de los penados". El lehendakari destaca que "la Constitución establece que el fin de la pena es la reeducación y resocialización de los penados. El objetivo de evitar el desarraigo social de los pensados es, precisamente, favorecer su reinserción", sostiene en su artículo.

Como ya ha hecho público en otras ocasiones el lehendakari explica que el alejamiento de los presos no les castiga a ellos sino a sus familias y amigos. "Se dificulta-castiga a padres, madres, abuelos, abuelas, hijos, hijas, hermanos, hermanas… que no han cometido ningún delito y que tienen derecho a visitar a su familiar preso en unas condiciones razonables desde un punto de vista humanitario".

Por último, el lehendakari explica que habría que poner el foco en la voluntad de las personas presas de dar pasos con la mirada puesta en el cumplimiento de la condena y de la ley para su deseable resocialización, en vez de seguir con las espadas en alto entre los partidos políticos.