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Christine Lagarde, al Gobierno italiano: "Hay que respetar las reglas del club al que se pertenece"

Diario- Luis Doncel 11/10/2018
La jefa del FMI alerta contra la "amnesia colectiva" y recuerda el daño que el proteccionismo hizo en el periodo de entreguerras
 

Lagarde comenzó su intervención con un homenaje a las miles de víctimas del potente terremoto (y posterior tsunami) que asoló la isla indonesia de Célebes hace dos semanas. Lo hacía desde Bali, que precisamente en la madrugada anterior había sufrido también una sacudida fruto de un seísmo a 158 kilómetros de seis grados –el de las Célebes fue de 7,5-, aunque sin daños reseñables.

La jefa del Fondo Monetario Internacional (FMI), que esta semana celebra en Indonesia su reunión anual, habló poco sobre Italia, pero el mensaje quedó muy claro.

"Nuestra posición es conocida. Abogamos por un presupuesto que asegure la consolidación fiscal y el crecimiento sostenible. Los miembros deben respetar las normas de los clubs a los que pertenecen", dijo en la rueda de prensa. Luego, en una charla con el columnista del Financial Times Martin Wolf, ahondó en la misma idea. Las reglas que Lagarde reclamó al Gobierno bicéfalo Salvini-Di Maio incluyen "sin ninguna duda", según dijo, los compromisos italianos de disciplina presupuestaria.

Italia ha sido uno de los temas recurrentes en esta isla durante los últimos días. Representantes del FMI han mostrado su inquietud ante un Presupuesto que fija el déficit en el 2,4% del PIB los tres próximos años. Los planes del ministro de Finanzas, Giovanni Tria, han generado tensiones en los mercados y un enfado monumental en Bruselas. Pierre Moscovici, comisario europeo de Asuntos Económicos, considera que la deuda pública del país —en el 130% del PIB— es "explosiva". Moscovici, también en Bali, dijo a la agencia AFP que no aceptaba la idea de que a un lado estuviera la Comisión Europea, un órgano de burócratas, y al otro, el Presupuesto de la gente. "Un presupuesto que aumenta la deuda no es bueno para el pueblo", añadió.

Lagarde admitió que, por ahora, la preocupación por Italia gira más "en torno a lo que se ha dicho que a lo que se ha hecho". Por ello, pidió esperar a ver los números concretos, para que los socios europeos puedan evaluar "la distancia entre la retórica y las cifras reales". En el informe fiscal presentado esta semana en Indonesia, el FMI prevé que la deuda pública italiana descienda muy lentamente —en 2023 continuaría en el 125% del PIB—; y que el déficit continúe los próximos cinco años en torno al 2%.

Pero si Italia preocupa, la escalada proteccionista lo hace mucho más. Y Lagarde habló con Wolf de un miedo que tiene. "Espero que no seamos víctimas de una amnesia colectiva. Una amnesia mezclada con un miedo al futuro. Espero que no olvidemos lo que pasó hace unas décadas con el proteccionismo", dijo. ¿Se refiere al periodo de entreguerras?, le preguntó el columnista del periódico británico. "Sí", respondió ella, que insistió en alertar contra una especie de "alzheimer acelerado" que sufren algunos líderes a los que no puso nombre.

Guerra de divisas

El conflicto entre Washington y Pekín también afecta al tipo de cambio de sus monedas. El Gobierno estadounidense ha responsabilizado al chino de devaluar el yuan para mejorar su situación exportadora. Lagarde salió en defensa del gigante asiático, diciendo que la debilidad de yuan no se explica por ningún motivo oscuro, sino por la fuerza del dólar fruto de la subida de tipos de la Fed. Además, señaló que en comparación con otras monedas, la divisa china se ha depreciado más.

La jefa del FMI insistió sobre todo en que ni una guerra comercial ni una de divisas beneficiaría a nadie. "Y habría muchas víctimas inocentes", aseguró en una referencia a los países que forman parte de la cadena de producción china. Además, Lagarde dijo que su organismo siempre ha apoyado que la divisa china tenga un tipo de cambio flexible, y que animan a las autoridades de este país a continuar por este camino.

El presidente del banco Mundial, Jim Yong-kim, también alertó contra la espiral de amenazas y contraamenazas que puede acabar perjudicando a todos los socios comerciales. Añadió que si todos continuán con sus amenazas comerciales, los efectos negativos para el crecimiento afectarán a todos.