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La familia real británica se blinda ante los insultos y ataques en las redes sociales

Diario- El País 04/03/2019
La casa real publica unas pautas y advierte de que bloquearán cualquier usuario ofensivo y alertarán a la policía para que tome medidas legales
 

La familia real británica quiere acabar con los insultos y los ataques que reciben sus miembros a través de las redes sociales, sobre todo las esposas de Guillermo y Enrique de Inglaterra, Kate Middleton y Meghan Markle, que en los últimos días han sido el centro de todas las críticas. Para ello ha publicado una serie de reglas que advierte de que cualquier persona que publique comentarios obscenos u ofensivos será bloqueada o eliminada y se informará a la policía para que tome medidas legales.

"Pedimos que cualquier persona involucrada con nuestros canales de medios sociales muestre cortesía, amabilidad y respeto hacia todos los demás miembros de nuestra comunidad", han publicado de manera conjunta este lunes las cuentas de The Royal Family, Clarence House y Kensignton Palace, los perfiles que informan de los movimientos de la reina Isabel II, Carlos de Inglaterra y Camilla Parker Bowles y los príncipes Guillermo y Enrique de Inglaterra y sus esposas, respectivamente. Entre las tres cuentas suman un total de 6,3 millones de seguidores en Twitter y más de 12 millones en Instagram.

Según la guía publicada por la Casa Real, los comentarios no deben "contener spam, contenido difamatorio hacia ninguna persona o material sexual o violento explícito". Tampoco es tolerable fomentar "la discriminación por raza, género, religión, nacionalidad, discapacidad, edad u orientación sexual". Las redes sociales de la realeza británica tampoco admitirán comentarios con contenido publicitario. "El objetivo de nuestras redes sociales es crear un clima en el que nuestra comunidad pueda integrarse de manera segura en el debate y sea libre de hacer comentarios, preguntas o sugerencias", explican.

La decisión de publicar estas pautas formales llega después de meses de soportar todo tipo de comentarios cada vez más hostiles en las cuentas de la familia real, particularmente en fotografías publicadas en el perfil del Palacio de Kensignton en las que aparecen las duquesas de Cambridge y Sussex. Todo en un momento de tensión un momento en el que Markle está viviendo su primera crisis de imagen consecuencia de la renuncia de tres personas de su equipo de trabajo por, según califican, su "difícil carácter" y el supuesto distanciamiento de su cuñada Kate Middleton.

Además, el pasado diciembre, varios medios británicos informaban de que un grupo neonazi británico había amenazado de muerte al príncipe Enrique por la única razón de que se casó con la duquesa de Sussex, creando así "un matrimonio interracial". Markle es hija de un matrimonio mixto. Su madre, muy conocida y alabada por la prensa británica es afroamericana, mientras que su padre es de origen holandés e irlandés. Unos comentarios con los que ya luchaba Markle con anterioridad a su enlace. Algunos acusan a la duquesa de Sussex de aclararse la piel para verse más blanca o proveniente de un "gueto", mientras que otros denuncian su "mal gusto" y "vulgaridad".