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Los gemelos Nadal echan cuentas fuera de la política activa

Columna- Miguel Ángel Noceda 07/06/2019
Álvaro y Alberto pidieron plazas en Londres y Washington como consejeros comericales. Álvaro lo logró, a Alberto se le rechazó
 

"¿Has leído ya mi libro?". Álvaro Nadal está volviendo de Murcia de participar en una mesa redonda con Miguel Sebastián y responde así al teléfono. Se le ve ilusionado con la obra, Lo que no son cuentas son cuentos, relatos sobre los éxitos, fracasos, fortalezas y debilidades de la economía española (Editorial Deusto), contada a través de relatos que sirven de vehículo para que este economista ortodoxo haga una reflexión profunda y a largo plazo. Lo ha escrito para quedarse tranquilo antes de hacer mutis en el escenario político e irse como consejero comercial en la embajada de Londres, al menos durante una temporada, y desconectar de una política que no le convence.

Nadal, que fue jefe de la Oficina Económica del presidente del Gobierno y ministro de Energía en los Ejecutivos de Mariano Rajoy (curiosamente igual que Sebastián con José Luis Rodríguez Zapatero), utiliza 10 cuentos para echar las cuentas de la economía española. Es el resultado de una cierta frustración, en la que huye del morbo político y las luchas internas del PP y posteriores purgas para centrarse en la historia de éxitos y fracasos de la economía española. Para él lo importante es la capacidad que ha tenido España para integrarse en el mundo y, al tiempo, los obstáculos que han impedido avanzar más. Se pregunta por qué España no ha alcanzado el PIB por habitante de Alemania o los países del norte de Europa, por qué tiene más paro que ningún otro país del entorno o por qué seguimos sin hacer una reforma universitaria que permita competir.

También se cuestiona qué estamos haciendo para participar en la tercera revolución después de no haber estado en las dos anteriores y pone el dedo en la llaga en la competitividad. "No cuidamos la competitividad, ni la innovación, ni cómo afecta a las empresas; temas de los que por cierto nadie ha hablado en la campaña electoral", se lamenta. Habla, asimismo, del euro, con algunos ; del déficit exterior y los mecanismos de alerta; de la disciplina fiscal para alcanzar la unión monetaria; de la crisis bancaria y la cadena de errores que la acompañó del cambio climático y la política energética, de la que fue responsable durante dos años sin dejar muchos amigos en el sector...

El libro, presentado el pasado 22 de mayo con la presencia de Rajoy, Soraya Sáenz de Santamaría, Cristóbal Montoro, Fátima Báñez, Alfonso Alonso, José Luis Ayllón, Celia Villalobos, entre otros, es la visión de un economista que le gusta la política del consenso, que considera perdida, y que se define como un funcionario público al servicio del país, que defiende el rigor de las cifras y que no se siente identificado con los actuales políticos. Por eso ahora está en otra cosa.

Álvaro Nadal comunicó en enero al PP que abandonaba la política activa, curiosamente, junto a su hermano gemelo Alberto, como él técnico comercial y economista del Estado, y por los mismos o parecidos motivos, la frustración. Pidieron destinos en las embajadas de Londres y Washington. Álvaro no tuvo problemas. Sin embargo, Alberto recibió la negativa por parte del Ministerio de Industria y Comercio, en teoría porque ocupaba el cargo de secretario de Economía y Empleo del PP. La decisión recibió críticas incluso en el ámbito de Economía por lo insólito de que un ex alto cargo (fue secretario de Estado de Energía, primero, y de Presupuesto y Gasto Público, después) recibiera calabazas, máxime cuando ya había ocupado durante cinco años ese mismo cargo tiempo atrás y encima había anunciado su marcha del PP.

Pero estas cosas pasan. Así que Alberto Nadal (el gemelo con barbas, para distinguirlo) se ha tenido que reincorporar a la Autoridad Independiente de Responsabilidad Fiscal (Airef) como asesor económico del presidente, José Luis Escrivá, con quien parece haber conectado y tener sintonía.

Este Nadal también ha querido alejarse de la actividad política. No salió muy contento de su experiencia como responsable de Economía del PP, puesto para el que le reclamó Pablo Casado tras ganar las primarias del partido, en las que su hermano había sido muy activo a favor de Soraya Sáenz de Santamaría.

El éxodo de los gemelos, de 49 años, coincide con la pérdida de técnicos comerciales y economistas del Estado, abogados del Estado, diplomáticos, inspectores de Hacienda, de Trabajo…, que, por una cosa u otra, se aprecia tanto en el PP como en otras formaciones políticas desde hace tiempo. Tema para el debate.