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Un ciclo sorprendentemente exitoso en Las Ventas

Diario- Antonio Lorca 17/06/2019
Paco Ureña ha sido declarado triunfador del largo ciclo de San Isidro por el jurado de Plaza1, empresa gestora de Las Ventas
 

Paco Ureña, el diestro murciano que el pasado día 15 salió a hombros tras una clamorosa actuación con capote y muleta, ha sido declarado triunfador del largo ciclo de San Isidro por el jurado de Plaza1, empresa gestora de Las Ventas.

Este no es más que uno de los muchos datos relevantes de la feria que acaba de finalizar, y que ha supuesto una muy grata sorpresa, pues ha estado cuajada de toros y toreros que han protagonizado momentos brillantes en los 34 festejos que se han celebrado desde el 14 de mayo hasta el 16 de junio.

Ha aumentado el número de espectadores respecto al año pasado, la puerta grande se ha abierto cinco veces, los matadores de toros han cortado 22 orejas, y siete toreros han sufrido graves cornadas, pero el balance final puede ser calificado como sorprendentemente exitoso a tenor de la desesperación imperante durante los últimos años.

San Isidro de 2019 ha sido la feria del viento, que ha soplado con fuerza muchas tardes; la de la pasión y crispación de algunas corridas inolvidables; la feria de la transfiguración mágica de un artista llamado Antonio Ferrera; la feria del rey Juan Carlos, única autoridad del Estado que expresa públicamente su apoyo a la fiesta; o la de muchos toros con calidad que han saltado al ruedo, unos aprovechados y otros no; la feria de algunos toreros jóvenes muy sobresalientes…

Junto a Ureña, los mejores del ciclo, según el jurado de Plaza1, son los siguientes: mejor faena: Antonio Ferrera; mejor novillero: Fernando Plaza; mejor rejoneador: Hermoso de Mendoza; torero revelación: David de Miranda; mejor estocada: Román; mejor picador: Juan Francisco Peña; mejor brega: Iván García; mejor banderillero: Fernando Sánchez; mejor toro: Despreciado, de Juan Pedro Domecq, y mejor ganadería: Adolfo Martín.

Miguel Ángel Perera, Roca Rey, David de Miranda, Antonio Ferrera y Paco Ureña disfrutaron del honor de llegar a hombros hasta la calle de Alcalá; todos ellos encandilaron, de una u otra manera, al público, y se ganaron su profunda admiración. Entre todos, destacan los triunfos de Ferrera, que llegó a Madrid tras un extraño suceso en las aguas del río Guadiana; De Miranda, que a punto estuvo de quedarse postrado en silla de ruedas a causa de una cogida, y Paco Ureña, que perdió el ojo izquierdo en la pasada feria de Albacete.

 

La huella de Aguado

Junto a estos también dejaron huella Juan Ortega y Pablo Aguado, que no pasearon ningún trofeo; El Cid, que se despidió de su plaza; Emilio de Justo, que brilló por su inteligencia, Ginés Marín, Román, Curro Díaz, Eugenio de Mora…

Solo se han devuelto a los corrales ocho toros y han sido muy numerosos lo que han ofrecido un juego más que notable en el ruedo, prueba de una selección más rigurosa tras los años previos a la crisis económica. Entre todos ellos han destacado las corridas de La Quinta, Fuente Ymbro, Montalvo, El Pilar, Adolfo Martín y Santiago Domecq, y ejemplares de José Escolar, Victorino Martín, Juan Pedro Domecq, Parladé, Zalduendo, Las Ramblas, Garcigrande, El Puerto… Y Carasucia, de Valdellán, uno de los toros más fieros, y Zahareño, de Santiago Domecq, que hizo la pelea más brava en el caballo de toda la feria. San Isidro ha confirmado que la suerte de varas está en franca decadencia, a pesar de lo cual han brillado con luz propia algunos, pocos, picadores: dos hombres a caballo han sido sobresalientes: Juan Francisco Peña y Manuel Bernal.

El banderillero Fernando Sánchez ha actuado varias tardes y en todas ellas ha revalidado su condición de primera figura en el segundo tercio.

Ha sido, también, una feria sangrienta. Hasta 12 toreros han pasado por la enfermería, seis de ellos graves y uno —Román— muy grave.