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España da la espalda al carbón: su uso para generar electricidad cae a mínimos históricos

Diario- Manuel Planelles 08/07/2019
Mayo y junio marcan los niveles más bajos desde que hay registros. El abaratamiento del gas y las tasas medioambientales hunden el empleo de este combustible fósil
 

No llueve, sopla menos viento, los pantanos están tiritando... Es verano, y como ocurre todos los veranos, las chimeneas de las centrales térmicas que queman carbón para generar electricidad deberían estar escupiendo humo a destajo en España. Y, sin embargo, el uso de este combustible fósil (el que más contamina y el que más dióxido de carbono expulsa a la atmósfera) está en mínimos históricos. Nunca desde que hay registros las centrales de carbón habían representado tan poco en el mix eléctrico español.

Así lo constatan los datos de Red Eléctrica de España (REE) que apuntan a que los dos meses en los que el carbón ha representado menos a la hora de cubrir la demanda del país han sido mayo y junio de este 2019. En mayo, las centrales térmicas de carbón solo representaron el 1,7% de toda la generación de electricidad peninsular; y en junio, el 2,1%. Según REE, nunca desde 1990 –el primer año del que tiene registros oficiales– se habían dado dos meses con una presencia tan baja de este combustible. En el caso de los datos del conjunto del país (que incluyen también las islas y Ceuta y Melilla), el carbón solo ocupó el 2,3% del mix en mayo y el 2,5% en junio. Y, de nuevo, es el porcentaje más bajo desde que REE tiene registros fiables (en este caso datan de 2007).

Además, el pasado 8 de mayo fue el día en el que menos uso de carbón se registró en España desde 2011, cuando arrancan las series de datos diarios de REE. Ese día se quedó en el 1,5%.

La central de As Pontes, en A Coruña, es la más potente de España. Y, según reconoce su propietaria, Endesa, lleva "parada semanas enteras desde abril". "Hasta ahora no había pasado nunca", admiten en la eléctrica. La falta de actividad en esta central ha tenido ya un daño colateral: alrededor de 150 transportistas (muchos de ellos agrupados en una cooperativa) llevan cerca de dos meses sin trabajo. Se trata de los camioneros que trasladan el carbón desde el puerto a la central térmica.

La parálisis de esta térmica, que se alimenta de carbón importado, no estaba en principio en los planes del Gobierno. Como el resto de centrales que queman este combustible de fuera de España habían acometido las obras de descontaminación necesarias para seguir operando después de junio de 2020 como obliga la normativa europea. Y los planes del actual Ejecutivo eran que siguieran produciendo electricidad durante la próxima década.  

Pero varios factores están influyendo en la caída histórica del uso del carbón en España, y en algún país europeo más. Por un lado, el precio del CO2 en el mercado europeo de carbono está muy alto y ahora supera los 26 euros. Todas las centrales eléctricas que emiten dióxido de carbono de la UE están obligadas a pagar por cada tonelada que emiten. Y las térmicas de carbón son las que más de estos gases expulsan, por lo que resultan más penalizadas. Las centrales de gas natural también expulsan CO2, pero mucho menos de la mitad para generar la misma energía. 

Por eso, lo que no se está produciendo ahora con carbón se está generando con gas en España, con lo que los ciclos combinados, que llevan años infrautilizados, están entrando en el sistema también en niveles históricos. Fuentes del sector añaden otro factor: el precio del gas está muy bajo. Y concluyen que el céntimo verde (que el Gobierno suprimió para el gas natural pero mantuvo para la producción con carbón) también está influyendo.

Efectos

Estaba previsto ya que ocho de las 15 centrales de carbón cerraran durante estos meses. Se trata de las térmicas que queman carbón nacional, ya que las minas españolas tuvieron que cerrar en enero debido a que no son rentables sin ayudas públicas. Lo que no contemplaba el Ejecutivo era el desplome de la producción de las térmicas que queman combustible importado que, en teoría, sí eran rentables para que siguieran operando la próxima década.

Para las minas y las centrales de carbón nacional hay un plan aprobado por el anterior Ejecutivo de ayuda a los trabajadores. No ocurre así con los empleados ligados al resto de térmicas; trabajadores como los transportistas que el lunes comenzaron una marcha hasta Madrid con sus vehículos y que este martes tienen previsto reunirse con representantes del Ministerio para la Transición Ecológica.

La buena noticia es que, de seguir así la situación, los niveles de emisiones de dióxido de carbono pueden marcar también un hito. El carbón, dentro del sector eléctrico, era el principal responsable de las emisiones de gases de efecto invernadero del país.