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Comienza un episodio de seis días de calor intenso y generalizado

Diario- Victoria Torres Benayas 19/07/2019
Se prevén temperaturas por encima de los 40 grados en los valles del Guadalquivir, Guadiana, Tajo y Ebro y solo se librarán de la canícula Canarias y los litorales
 

El interior peninsular y el de Baleares se enfrentan desde este viernes a un nuevo episodio de calor intenso que durará seis días. Al igual que ocurrió el pasado fin de semana, no se trata de una ola de calor, al menos de momento, aunque la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet) no descarta que puedan llegar a superarse los umbrales. Para que sea considerada ola de calor, las temperaturas no solo deben ser más altas de lo normal, sino que el fenómeno "tiene que alcanzar una determinada extensión, duración e intensidad y de momento, no es suficientemente intenso, aunque sí se cumplen los criterios de extensión, al afectar a casi todo el país, y de duración, al ser de al menos tres días", aclara Delia Gutiérrez, una de las portavoces de Aemet. "Este fin de semana no llegaremos a ola de calor, veremos qué pasa a partir del lunes", advierte Gutiérrez, que pide a la población que esté atenta a los avisos meteorológicos.

Así, estamos ante un "episodio muy generalizado de temperaturas por encima de las normales que durará de viernes a miércoles", con valores que pueden superar los 40 grados. Hasta el domingo, que es hasta donde alcanzan los avisos meteorológicos, el mapa es predominantemente amarillo —primer escalón de la escala y que supone riesgo para grupos vulnerables como ancianos, enfermos y niños y para actividades concretas como trabajar a pleno sol o hacer deporte al aire libre— con "unos naranjas contados" el segundo nivel del sistema de avisos y que se activa ante fenómenos no habituales con cierto grado de peligro para las actividades usuales— en el Guadalquivir. Para que fuera ola de calor, se requieren más naranjas, es decir, que las anomalías respecto a los valores normales sean mayores en más zonas. A la espera de la evolución a partir del lunes, "se intuye un cambio para la segunda mitad de la semana" que aliviará los termómetros. "El miércoles comenzará a refrescar por el noroeste y el jueves el respiro llegará a toda la Península", avanza la meteoróloga.

Qué zonas serán las más afectadas. El centro, el valle del Guadalquivir, Madrid, Castilla-La Mancha, Extremadura y el valle del Ebro, incluida la zona alta, es decir, todo el interior peninsular. "Incluso alcanzará zonas del interior de las Baleares. Solo se librarán las costas del Atlántico, el Cantábrico y el Mediterráneo y el archipiélago canario, que quedará completamente al margen", detalla Gutiérrez. Al igual que ocurrió en la ola de calor de junio, la peor parte se la llevará el Ebro, aunque en este caso el bajo Guadalquivir, que en lo que llevamos de verano se había salvado del calor intenso e incluso disfrutaba de temperaturas suaves, también lo sufrirá.

Cuál es la causa. A diferencia del anterior episodio de calor, en el que la causa era una masa de aire africano, en este caso se trata de un calor autóctono. "Tenemos un flujo de vientos débiles pero con predominio de la componente sur, lo que ayuda a que el viento venga cálido y, al estar muy estable sobre la Península, se va recalentando día tras día", explica la portavoz.

Qué valores se esperan. Este fin de semana y los primeros días de la siguiente se prevén temperaturas por encima de los 40ºC en los valles del Guadalquivir, Guadiana, Tajo y Ebro, incluso en la parte alta de esta cuenca, en zonas cercanas al Cantábrico y a los Pirineos. "Aunque los valores más altos se producirán en el sur, las mayores anomalías respecto a lo normal para la segunda mitad de julio se van a registrar en el alto Ebro y zonas próximas", advierte la experta, que precisa que soportarán hasta 10 grados de más. De manera generalizada, se superarán los 35 grados en todo el país salvo en las franjas costeras y Canarias. En el suroeste, se llegará a 38ºC y en los valles se pueden alcanzar los 40ºC. En el tercio norte, estarán más de cinco grados por encima de sus valores habituales, mientras que en el resto, la anomalía será de entre tres y cinco grados.

Cuál será el peor día. La mala noticia es que no habrá peor día, serán todos igual de malos. "Con ligeras oscilaciones, los 35ºC en general y los 40ºC en los valles se mantendrán de viernes a miércoles", resume la portavoz, que precisa que el aumento de las temperaturas comienza este viernes en la zona alta del Ebro y zonas próximas al Cantábrico y Pirineos. Será una ascenso notable, de entre 8 y 10 grados. "El sábado refrescará en esas zonas, pero volverá a subir el domingo y el lunes", añade.

¿Hasta cuándo? Todavía es pronto para saberlo porque quedan muchos días, pero es posible que el jueves "una masa de aire atlántico barra la Península y deje inestabilidad, tormentas y una bajada de las temperaturas" que será significativa, de al menos cinco grados, en la mitad occidental y que se irá extendiendo al resto de la Península. 

Qué provincias están en alerta. Este viernes, el aviso es naranja en Córdoba y Jaén, mientras que Almería, Granada, Huelva, Sevilla, Zaragoza, toda Castilla-La Mancha y Ávila y Salamanca de Castilla y León, Madrid y Extremadura se encuentran en amarillo. Para el sábado, Córdoba y Jaén continúan bajo aviso naranja, a las que se suman Madrid, Toledo, Granada y Sevilla. Los amarillos afectan a las mismas provincias que el día anterior más Málaga, el resto de Aragón, Segovia, Soria, Navarra, Mallorca y La Rioja. Aemet solo levanta el aviso en Almería.

El domingo, Córdoba y Jaén pasan a amarillo pero en Madrid, Toledo, Ávila y Extremadura el aviso aumenta a naranja. Tienen aviso amarillo Sevilla, Granada, Córdoba, Jaén, todo Aragón y el resto de Castilla-La Mancha, Salamanca, Segovia, Soria, Valladolid y Zamora de Castilla y León, Lleida, Navarra, Mallorca y La Rioja.